San Roque “El Chico”
Fiestas de San Roque "El Chico". Durante los días 15 y 16 de agosto se celebra la festividad de San Roque, patrón de Valdeobispo. Consiste en una misa, ofrendas y procesión, durante la cual se "echa la bandera", que consiste en ondear una bandera al son de la flauta y el tamboril, en honor a este santo; y por la noche las tradicionales verbenas populares en la plaza.
Recibe este apodo porque la auténtica celebración tiene lugar el 15 de septiembre, pero, se adelanta un mes porque antiguamente era la época de la siega y los hombres no podían asistir. Además, en el mes de agosto en el pueblo hay un mayor número de visitantes y de emigrantes.
Fiestas de San Roque "El Grande"
Como hemos dicho anteriormente se celebra el 15 de septiembre con menor intensidad ya que se considera una fiesta únicamente para la gente del pueblo.
Los Quintos
Desde hace muchos años, es tradición que los Quintos (chavales que se van a hacer el servicio militar ese año) la mañana del martes de Carnaval recorran las calles del pueblo acompañados de un burro, engalanado para la ocasión. Los vecinos les dan chorizos, huevos, dinero, etc., con lo que al mediodía hacen una comida a la que asisten todos los Quintos, con algún acompañante y una joven que le sirve la mesa.
Toda esta comitiva va acompañada de una charanga.
La Vaca Pendona
Un último aspecto pintoresco del Carnaval de Valdeobispo es el que tiene lugar el Miércoles de Ceniza: con una estructura de madera, rematada con los cuernos de un toro o vaca se realiza un simulacro de vaquilla, conocido como la "Vaca Pendona". Dentro de este artilugio se introduce un hombre, cubierto con un paño o manta para no ser visto.
Esta "Vaca Pendona" recorre todo el pueblo, arremetiendo contra cualquiera que se ponga en su camino.
La Feria
El día 19 de mayo es la feria del pueblo. Antiguamente era una de las ferias más importantes de la zona, a la que asistían numerosos tratantes y ganaderos, pero en la actualidad no se celebra. Simplemente es una fiesta local, en la que no se trabaja, pero no tiene ninguna celebración. En la actualidad ya ni siquiera se reconoce como día festivo.
La Romería
La Romería se celebra el domingo después de Semana Santa en la finca de Valverde, situada a varios kilómetros del pueblo.
Hay dos partes claramente diferenciadas, por un lado, la manifestación religiosa que comprende la misa y procesión de la Virgen de Valverde y la subasta de las ofrendas realizadas. Y, por otro, la reunión campestre de la mayor parte de los vecinos del pueblo así como de otros lugares.
Hay que reseñar que en los últimos años, este segundo aspecto ha ensombrecido el cariz religioso de la romería y han aflorado otro tipo de actividades como concursos, juegos, deportes,...
Es típico que por la tarde todos los romeros vayan a la "rojaera", una piedra de enormes dimensiones en forma de tobogán por la que se "arrojan" los jóvenes y mayores más atrevidos ayudados de una "retamera" para no hacerse demasiado daño.
El Encuentro del Niño
El Encuentro del Niño es una manifestación religiosa que representa la Resurrección de Jesús y el encuentro con su Madre. El Domingo, al amanecer, la Virgen y el Niño salen en procesión separados. Las mujeres acompañan a la Virgen con cantos y oraciones y Ésta va cubierta con un manto negro que representa la tristeza. Por su parte los hombres, los niños y el párroco acompañan al Niño Jesús. Al llegar a la plaza ambas procesiones se encuentran y se hace un ritual consistente en que la Virgen cambia su manto por otro azul, se arrodilla tres veces ante su Hijo y se suelta una paloma blanca que simboliza la alegría por dicho encuentro.
Tras el encuentro, ambos pasos vuelven juntos a la iglesia.
LA MAYA
La Maya es una fiesta que celebra cada 3 de mayo en Valdeobispo y desde sus inicios se ha mantenido sin connotaciones religiosas. Está protagonizada por mujeres y niños y da comienzo por la tarde, cuando éstos han salido del colegio. De esta manera se vive en el pueblo la llegada de la primavera. Pero al hablar de maya no nos referimos sólo a la fiesta en sí, sino que también se utiliza este nombre para denominar a las muñecas que las mujeres llevan sobre la cabeza y que visten con trajes de niños pequeños, y a las flores amarillas que se cogen en el campo utilizadas a modo de adorno.
DESARROLLO DE LA FIESTA
La Maya es la fiesta más corta que se celebra en Valdeobispo, pues sólo dura un día. Sin embargo cuenta con una larga tradición y popularidad entre los vecinos del pueblo. Por la mañana, alrededor del mediodía, se reúnen las mujeres -las vecinas, las amigas- y van al campo a recoger las flores, siendo éste el preludio de la celebración. La festividad se palpa en el ambiente gracias a los cantos que entonan las mujeres.
A primera hora de la tarde se vuelven a reunir el grupo en casa de una de las mujeres, siendo el portal de Tía Isidora uno de los lugares más concurridos y en el que tuvimos el honor de participar. Entre bromas, comentarios y algún que otro chismorreo se comienzan a hacer los collares, las pulseras y los pendientes utilizando hilo, aguja y un toque de habilidad.
Mientras que se están haciendo los adornos, las más veteranas del lugar se disponen a vestir la muñeca -la Maya- utilizando ropa de niños pequeños así como otros elementos. El cuerpo de la muñeca es un botijo de barro, los brazos se hacen con un palo y la cabeza está formada por una bola de trapos.
El hecho de vestir a la muñeca se convierte en un ritual en el que se pone todo el esmero y delicadeza posible, cuidando cada detalle de tal modo que el resultado final es una verdadera obra de arte.
Una vez hecho el cuerpo de la muñeca se dibuja la cara y se adorna con los collares y las pulseras que el resto de mujeres han ido haciendo. Finalmente se le suele poner a la muñeca un pañuelo, un sombrero o cualquier otro elemento que haga destacar la muñeca.
Cuando la muñeca está lista, se adornan también las mujeres con los mismos collares, pulseras y pendientes de flores, reservando algunos para aquellas personas que no han participado en su elaboración o que se incorporen más tarde a la fiesta.
Cada Maya sale con sus acompañantes hasta el lugar que previamente se ha acordado, normalmente en ca’ Lucía la de Rojete, y cuando ya están todas comienza el recorrido por el pueblo cantando y bailando al compás del tamboril de tía Isidora, almireces, palmas, tapaderas...
Hay que decir que las Mayas son llevadas a la cabeza por sus creadoras utilizando una rodilla, lo que requiere gran destreza. Se hace una ronda por todo el pueblo animando a la gente, que se acercan a mirar, a que se una a la fiesta y poco a poco el número de participantes va aumentando.
La comitiva se dirige hacia una charca en la que se tirarán las muñecas. Normalmente se suele hacer en la laguna cagá, pero los años en los que no tiene agua se sustituyen por otra. Durante el camino, los niños van cogiendo piedras para asegurar sus lanzamientos.
La Maya se tira al agua entre gritos y emoción siendo este el punto álgido de la fiesta y a continuación, niños y grandes intentan romper los cántaros arrojando piedras hasta que consiguen dar en el blanco y hundirlas. Hay que decir que se suele desvestir a la muñeca y guardarla para el año siguiente. Cuando logran romper las Mayas se producen aplausos y griterío y la persona que lo consigue recibe la ovación del público.
Hundidas todas la muñecas, la comitiva vuelve al pueblo, ya de forma más serena, y con la satisfacción de haber recibido la nueva estación tal y como se merece.
En los últimos años se suele organizar un pequeño banquete organizado por la Asociación de Amas de Casa donde cada una aporta algo para compartir.
Es una fiesta muy popular, que no necesita gran organización y que está cargada de alegría, simbología, emotividad y cooperación entre los valdeobispeños.